Miércoles, 13 de diciembre de 2017
Twitter Facebook Google Plus Youtube

¡Las voces de Navidad!

0

La voz de navidad 1 web

Cada 22 de diciembre, los niños y niñas de la Residencia Internado San Ildefonso se convierten en los auténticos protagonistas. Este día los españoles están pendientes de que sus voces canten el Gordo de la Lotería de Navidad.

Por Jhohan Fernández Ilimuri, 12 años.
El 9 de marzo de 1771 empezó la colaboración entre la lotería y el internado San Ildefonso. Esto fue gracias a que pensaron que el primer niño que debía repartir suerte tenía que ser un niño pobre que viviera en un internado. Así, Diego López se convirtió en el primer niño en repartir suerte entre los que no tenían mucho dinero. Gracias a esta historia, la lotería ha soportado el paso de los años y ha ido evolucionando hasta lo que ahora se conoce como loterías y apuestas del estado, y donde todavía participamos nosotros. Cada año, el 22 de diciembre nos reunimos para repartir suerte y felicidad, y continuamos con la labor que diego comenzó. Esperamos que durante muchos años continúen haciéndolo otros niños tan afortunados como nosotros.

Por Loida Martín Jiménez, 12 años.
Estoy un poco nerviosa porque es la primera vez que canto en la lotería de navidad. Imagino que habrá mucha gente y me da miedo que se me caiga “la bolita” aunque sé que no pasa nada, solo que pasas un poco de vergüenza. Nosotros también cantamos en los sorteos de lotería del resto del año, los jueves y sábados, pero no se les da tanta importancia, aunque también los echan en televisión. Para navidad ensayamos bastante y además, es difícil encontrar pareja para que las voces suenen bien. Para que ese día no nos quedemos roncos tenemos que evitar tomar cosas frías. Mucha suerte y espero ser yo la que este año reparta suerte. Es un día muy especial para todos.

Por Ismael Rastrelli Merkebech, 11 años.
Siempre ensayamos antes del sorteo, luego nos vamos a una salita pequeña a esperar, después nos ponen unos micrófonos y más tarde entramos en el sorteo. En ese momento hay que estar serio. Algunas veces te toca hacer cosas que no te gustan, pero hay que aguantarse, ya que el siguiente día te puede tocar hacer algo que te guste. Además, he cantado dos veces en el sorteo de lotería de navidad, y este año voy a cantar por tercera vez. Antes de este sorteo nos llevan a una sala a desayunar. El año pasado canté el gordo, bueno, lo cantó mi compañera, yo canté el número: 76058, 4 millones de euros. Me emocioné, y más tarde, por los nervios se me cayó una bola; la recogí rápidamente y no mucha gente se dio cuenta.

Por Sherly Fonseca Ortiz, 12 años.
Soy la niña que cantó el gordo el año pasado con un niño que se llama Ismael. El día del sorteo estábamos un poco nerviosos pero se nos fue pasando. Algunos tenemos trucos para no quedarnos afónicos, el mío es beber agua caliente para calentar la voz. Para el sorteo de navidad ensayamos dos días a la semana desde el mes de octubre. Primero se buscan las parejas para que las voces suenen bien y después, ensayamos para que la voz se acostumbre a estar tanto tiempo cantando. Espero que este año me veáis cantar el gordo otra vez. ¡4 milloooooones de euros!

Por Andrés Cruz Martín, 13 años.
Llevo cantando en los sorteos de lotería de navidad dos años. Mi hermana Andrea también canta. Empecé cuando estaba en 5º de primaria. Mi hermana y yo estábamos muy nerviosos porque era la primera vez que íbamos a salir dando la lotería. Cuando le tocó salir a mi grupo en la quinta tabla, me tropecé con un cable al colocarme detrás del bombo para extraer los números y casi me caigo. Encima, cuando cantaron el gordo, no me enteré porque estaba pensando: ¿los bombos son de oro? ¡Cómo molaría llevarme un cacho y hacerme rico! al año siguiente se me cayeron dos bolas al suelo por lo nervioso que estaba. en general, para mí, el sorteo de lotería es un poco catastrófico porque me pongo muy nervioso, pero a la vez es muy emocionante.

Por Andrea Cruz Martín, 14 años.
El año pasado extraje bola en la sexta o séptima tabla, no me acuerdo bien. Yo estaba en el bombo de los premios y mi compañero Álvaro en el de los números; nada más comenzar yo estaba asustada, puesto que solo quedaban cinco premios y entre ellos estaba el segundo. Comenzó a girar el bombo y al pararse, miré hacia las bolas y vi el segundo premio, empecé a decir que no saldría pero mi compañero me animaba. Pasaron las bolas y salió un quinto, luego el tercero y al final el que yo quería, conseguí sacar el segundo premio. Empezamos a emocionarnos en el escenario hasta llegar a saltar de alegría. Ese día disfruté más que el día que extraje el gordo en mi primer año. Me encantaría revivir ese momento lleno de felicidad y orgullo por haber conseguido mi meta.