Jueves, 18 de enero de 2018
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¡Pura magia!

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Esta estatua que no para de moverse es obra de David Cerny, está en Praga y es la cabeza del escritor Franz Kafka, quien nació en esta ciudad. La obra tiene 42 bloques metálicos (once metros de altura) y en su construcción se han empleado veinticuatro toneladas de hojalata inoxidable. En total pesa 39 toneladas. Pero lo que más llama la atención es el movimiento constante de todos los bloques, que giran independientemente, gracias a un motor que alimenta un kilómetro de cables. ¡Es alucinante!