Martes, 12 de diciembre de 2017
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La venganza del oso…

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Mary Maley se disponía a dar una vuelta en su kayak en el sur de Alaska cuando se topó con un enorme oso. La mujer, asustada, roció al animal con un bote de gas de pimienta para espantarlo. Pero el oso no se lo tomó demasiado bien y parece que decidió vengarse. Durante más o menos dos minutos, el plantígrado se dedica a romperle el kayak mientras ella le suplica que no lo haga. Es particularmente gracioso cuando ella grita "¡Se supone que tienes que estar dormido! ¿Por qué estás aquí?". La pobre le ruega mil veces al oso que se aleje de su canoa pero el animal se queda como quien oye llover y, finalmente, lleva a cabo su venganza y le destroza la embarcación a la pobre Mary. ¡Mala suerte, Mary! La próxima vez no te metas con un oso...