Domingo, 23 de julio de 2017
Twitter Facebook Google Plus Youtube

¡La vuelta al mundo SOLA!

0

Laura Dekker se hizo famosa con solo 14 años cuando zarpó en su barco para dar la vuelta al mundo ¡en solitario! Ahora, se estrena en EE. UU. su esperado documental, Maidentrip.

En 2009, cuando apenas tenía 13 años, Laura anunció su intención de convertirse en la persona más joven en dar la vuelta al mundo en barco y ¡¡en solitario!! Y es que a pesar de su corta edad, Laura estaba muy acostumbrada a navegar. Nació a bordo de un barco, donde estuvo siete años dando la vuelta al mundo con sus padres.

Al anunciar su aventura hubo muchísima polémica, ya que los tribunales no se lo permitían por tratarse de una menor Pero después de ponerle algunas condiciones, como seguir su aprendizaje escolar vía Internet, el 21 de enero de 2012 Laura comenzó su travesía a bordo de su barco Guppy, de 11,40 m de eslora. Tras 366 días navegando, el 20 de enero de 2011, llegó al puerto de la isla caribeña de Saint Marteen, después de recorrer los 50.000 km que necesitaba para completar la vuelta al mundo. ¡Increíble pero cierto!

Por suerte, Laura no olvidó meter en su equipaje una cámara de vídeo a la que le contaba sus innumerables peripecias. Gracias a ello y a las imágenes que grabó el director Jillian Schlesinger en algunas de sus paradas, llega ahora a EE. UU. El documental Maidentrip. Un impresionante reportaje donde se puede ver cómo Laura se las apañaba para conseguir navegar manteniendo el rumbo, llevar el control del recorrido, hacerse su comida, limpiar su ropa, arreglar las velas, pescar, subirse al palo… ¡Alucinante! Pero tuvo tiempo para eso y mucho más… surf, buceo, conoció otras culturas e incluso aprendió a tocar la flauta, ya que según ella era más fácil de tocar que una guitarra cuando hacía mal tiempo. Je, je.

Pero como podrás imaginar, no todo fue pasarlo bien ni ver un paisaje increíble. Por supuesto, también hubo días donde Laura tuvo que demostrar su valía. Imagínate los temporales por las noches, las enormes olas, las fuertes ráfagas de viento y todas las situaciones que se pueden dar en medio del océano. ¡Y de noche, ni te cuento! Hay que estar muy segura para querer hacer algo así. ¡Solo de pensarlo, da miedo!